28 noviembre, 2022

Bitácora

Periodismo & Liderazgo

Bitácora 693.-

Adriano Herrera Álvarez

Ha caído en mis manos un libro que me sorprendió, Secreto 1929 La Consumación, de Leopoldo Mendívil López, un libro con datos para mí inéditos, pero que tienen al parecer, sustentos y que plantean asuntos de orden político referentes a la historia política mexicana desde antes de 1929.

En las dedicatorias de esta obra Mendívil López escribe: “Para los 1200 millones de católicos, los 600 millones de protestantes y anglicanos, los 274 millones de ortodoxos, los 18 millones de judíos, los 1600 millones de islámicos, los 800 millones de shenistas y budistas del mundo, y para todos los demás millones de seres humanos que tienen el derecho de creer y que defienden su libertad”.

“Para los priístas de esta nueva era, para que sea nueva”. “Para los 1.5 millones de mexicanos que murieron como consecuencia de una revolución que no fue planeada en México, donde quiera que estén. Para los mexicanos de hoy, para que comiencen -comencemos- el Proyecto del México Futuro”.

Una novela que desenmascara el mayor secreto político del país: el PRI no fue ideado por los mexicanos, sino en Wall Street. 

La Orden de los Templarios no desapareció en octubre de 1307. Los sobrevivientes de la masacre del viernes 13 de octubre, perpetrada por Felipe IV, se reagruparon bajo el nombre de la Orden Militar de Cristo, cuya sede se encuentra actualmente en Portugal. A ella pertenecieron los grandes exploradores portugueses Enrique el Navegante y Fernando de Magallanes. La orden continúa hasta nuestros días. Como ellos los Caballeros de Colón (Knights of Columbus) son una fraternidad global. Fundada en 1882 en Connecticut, Estados Unidos, entre sus miembros figura el presidente John F. Kennedy y estrellas del deporte como Vince Lombardi y Babe Ruth, así como personajes esenciales de Secreto 1929. Los masones, contra la idea generalmente divulgada, no proceden de los Templarios. Su origen es un misterio aún más oscuro que por fin verá la luz. A las órdenes masónicas pertenecieron personajes que aparecen en esta novela como Winston Churchill, el presidente norteamericano Warren Harding y los presidentes mexicanos Plutarco Elías Calles, Emilio Portes Gil y Pascual Ortiz Rubio. El núcleo de la red masónica mundial permaneció oculto -incluso para para la mayoría de los masones del mundo- hasta el día de hoy. Su existencia misma fue el secreto masónico más poderoso desde el origen de la hermandad. La masonería es la red de infiltración más extendida del mundo, ha desestabilizado gobiernos y hecho caer imperios. Su enemigo original no ha desaparecido, de hecho, se ha hecho más fuerte y la guerra continúa. Hoy se sabe quién es la cabeza de la red, llamada “cabeza de cristal” y se sabe también quién la controla. La guerra que se describe en esta novela comenzó hace siglos, y una parte de ella se libró en México en 1929. La guerra no ha terminado.

LAS SEMILLAS DE LA CATÁSTROFE

Abre sus compuertas la memoria y zonas enteras de hechos completamente olvidados resucitan hoy para ser esclarecidos. José Vasconcelos

La francomasonería constituye un Estado dentro de otro Estado. Donde ya está introducida, el gobierno trata de dominarla y hacerla inocua.

La soberbia de estos republicanos [estadounidenses] no les permite vernos como iguales, sino como inferiores. Aman entrañablemente nuestro dinero, no a nosotros. En las sesiones del Congreso General y en las sesiones de los estados particulares no se habla de otra cosa que de armar ejércitos […] con miras a quitarnos nuestra provincia de Texas. José Manuel Bermúdez Zozaya, Primer Embajador del Imperio Mexicano independiente ante los Estados Unidos, carta de advertencia al emperador Agustín de Iturbide, 22 de diciembre de 1822.

Tanto nuestra raza como nuestras instituciones se esparcieron por el continente, haciendo desaparecer a las razas mestizas ante la superioridad del hombre blanco. John Forsyth, embajador de los Estados Unidos en México, carta al secretario de Estado William L. Marcy, 4 de abril de 1857.

No está lejano el día en que tres banderas de barras y estrellas señalen tres sitios equidistantes de nuestro territorio: el Polo Norte, el Canal de Panamá y el Polo Sur. Todo el hemisferio será nuestro. De hecho, en virtud de nuestra superioridad racial, ya es nuestro moralmente. William Howard Taft, presidente de los Estados Unidos, en 1912, días después de la invasión estadounidense en Nicaragua.

No queremos al pueblo de México ni como ciudadanos, ni como súbditos. Todo lo que queremos es […] su territorio. Lewis Cass, masón, gran maestro de las logias de Ohio y Michigan.

El gobierno de México es simplemente Calles. La Constitución [de 1917] es una farsa. El Congreso y el Poder Judicial son simples agentes. Calles es el único poder absoluto. Dwight Morrow, embajador de los Estados Unidos en México, confidencia al padre Burke en La Habana, Cuba, 17 de enero de 1928.

Con objeto de alcanzar y unir en un solo conglomerado a todas las fuerzas de la primera tendencia mexicana revolucionaria, siguiendo las sugestiones contenidas en el mensaje del ex presidente Plutarco Elías Calles al Congreso el día [1 de septiembre de 1928] nos hemos reunido los suscritos para construir el Comité Organizador de Partido Nacional Revolucionario [germen del PRI].

Plutarco Elías Calles, Luis L. León, Manuel Pérez Treviño y Aarón Sáenz. Manifiesto de fundación del nuevo partido, 1 de diciembre de 1928.

Personalmente no estoy de acuerdo con esta ley [aprobada para obligar a la Iglesia católica a disminuir su número de sacerdotes], pero si rehuso firmarla, es muy probable que yo sea asesinado.

Pascual Oriz Rubio, Presidente de México (masón) confidencia al obispo Pascual Díaz durante la protesta multitudinaria en el Distrito Federal.

 

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