9 diciembre, 2022

Bitácora

Periodismo & Liderazgo

Autoridades capitalinas están en alerta para prevenir venganzas entre miembros allegados a Pancho Cayagua y sus rivales.

La organización criminal, La Unión de Tepito, no se fragmentó con la ejecución de Francisco Javier Hernández, «Pancho Cayagua». Sus integrantes diversificaron las zonas de influencia con ocho operadores en la venta y distribución de droga, bajo las órdenes directas de Roberto Fabián Miranda, «El Betito».

A pesar de que el secretario de Seguridad Pública capitalina, Hiram Almeida, minimizó el impacto del asesinato del ex líder del grupo delictivo, las células mantienen vigentes sus actividades ilegales tales como narcomenudeo, cobro de piso, extorsión, secuestro y piratería.

Las principales delegaciones donde La Unión implementó un blindaje de sus acciones son: Cuauhtémoc y Venustiano Carranza, aseguró un ex escolta del recién asesinado «Pancho Cayagua», quien este año se separó de la banda delictiva.

Explicó que el grupo, ahora en manos del Betito, delegó en un sujeto apodado El Pelón, la vigilancia y dominio del lucrativo negocio de venta de enervantes y sicotrópicos, cuyo despliegue está a cargo de ocho individuos.

“Cada quien tiene como sus sectores, su barrio, por ejemplo «El Pulga» es quien coordina a todos y vigila que realicen las operaciones lo mejor posible…»El Elvis» tiene la plaza de Santo Domingo…»El Micky» tiene parte de Tepito…»El Chori» tiene el Centro y La Merced.

«El Perro» mueve además en la Moctezuma y la Guerrero…»El Brayan» también la Guerrero…»El Huguito», el Centro…»El Pelón», colonias de Venustiano Carranza… son muchas personas y cada quien tiene su zona, su sector, la neta siguen muy pesados y todos están armados y traen un buen de sicarios con ellos”, reveló.

Un día después del asesinato de Pancho Cayagua, ocurrido el pasado miércoles en el estacionamiento de la comercial mexicana de Ticomán e Insurgentes, delegación Gustavo A. Madero, el jefe de la Policía capitalina descartó una vorágine de violencia ante una posible recomposición de La Unión.



En contraparte Erick Ibarra, subsecretario de Inteligencia policial de la SSP, afirmó que las corporaciones están en alerta para prevenir venganzas entre miembros allegados a Pancho Cayagua y sus rivales.

“La Secretaría de Seguridad Pública y principalmente el área de inteligencia estamos dando puntual seguimiento a este asunto, tanto las posibles acciones y reacciones de algunos grupos o algunas personas relacionadas con este homicidio”, destacó el funcionario.

De hecho un día después del crimen de Francisco Javier Hernández, la dependencia desplegó el Operativo Mega para atacar puntos identificados de narcomenudeo.

“Se coordinaron los operativos megas directamente ahí en la colonia Morelos y lo que es la zona de Tepíto para efecto de tener presencia y empezar a atacar algunos puntos u objetivos como puntos de venta de narcomenudistas o ‘tiendas’.

“Además en estos trabajos preventivos también se prevé recabar información con los objetivos que ya tenemos plenamente identificados para localizarlos y tratarlos de detener”, apuntó el subsecretario.

El resultado de esa acción en cinco delegaciones donde participaron más de mil 400 policías, incluidas Cuauhtémoc y Venustiano Carranza, zonas de influencia de La Unión, fue sólo de 11 presuntos delincuentes detenidos, por lesiones, robo, narcomenudeo y portación ilegal de arma.

Mientras la autoridad asegura que no hay cárteles o grupos del crimen organizado en la capital del país, La Unión de Tepito, opera con una estructura gerencial, que obliga a que las investigaciones amplíen el esquema de inteligencia para desarticularla.


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